LARA GARLITO: Abierta al mundo

Una Extremadura abierta al mundo reza en 1983 nuestro Estatuto de Autonomía. Muchas y muchos nacimos ya bajo esa concepción de apertura y que aspiramos a la Europa abierta de la que hablaba Helmut Kohl, «no podía ser una fortaleza que nos blinde de los demás, debe ser una Europa abierta» y a la que siempre me gusta aludir. Un proyecto común que como tierra fértil germina para continuar una y otra vez porque son los valores que la encarnan lo que la abonan. Salvador de Madariaga, hoy sus palabras vigentes como entonces, analicemos la situación actual,apelaba a ellos, «Mucho se ha hablado aquí del Mercado Común y del precio del carbón y del acero. No seré yo quien niegue su importancia. Pero Europa no es sólo eso. Europa no es sólo un mercado común y el precio del carbón y del acero; es también y sobre todo una fe común y el precio del hombre y de la libertad».

Hoy, a veces, asistimos a como solo se debate en términos de una lucha por la energía y la geoestrategia, no olvidemos, que también hablamos de nuestros modelos democráticos, de nuestros valores. Y convencida de ello, podría reproducir sin ambages a J. Delors: «Rechazo una Europa que no sea más que un mercado, una zona de libre cambio sin alma, sin conciencia, sin voluntad política, sin dimensión social. Si es hacia allí hacia donde vamos, lanzo un grito de alarma».

La resolución de la última crisis vivida por la covid-19 a través de la cooperación entre países, la solidaridad y la puesta en marcha de medidas comunes han mostrado que la Europa de hoy no quiere ir hacia allí. Hoy Europa ha conseguido ese alma, la conciencia, la voluntad política y la dimensión social, nuestro compromiso debe ser el de engrandecerlo y mantenerlo.

Representación y vocación de ello es el Premio Carlos V en esta edición, donde no se galardona a una persona, sino a lo que las aglutina, las sella con el mejor de los pegamentos, ese del que nace la voluntad conjunta, como el Foro Europeo de la Discapacidad se define «una voz fuerte y unida de las personas con discapacidad». Son un proyecto común para sumarnos a todos, incluirnos, igualarnos, los objetivos para promover el bienestar de las personas, lograr lo que Ana Peláez, extremeña y miembro del mismo, fomenta y expresa de forma clara: «Todos los derechos humanos y libertades fundamentales son los mismos para todas las personas sin excepción».

Son ella, como tantos otros, esos que no se coaligan y se unen como pretendía J. Monet, persona a persona, que desde sus casas creen y construyen los proyectos comunes y de paz, y que hoy, también, tienen que asistir con terror al desastre de una guerra invasora y sanguinaria en el corazón del continente, una guerra de la que creíamos haber aprendido que nunca imaginábamos volver a repetir. En esta semana celebrábamos los setenta y dos años que nos separan de la Declaración de Schumann, su comienzo entonces es hoy la permanencia de la Unión: La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas.

Hemos hecho de nuestras fronteras cicatrices que nos han vuelto más fuertes, no queremos abrir las heridas, hagamos de ellas, además, surcos que sean los de arar, para que al mirarlas solo veamos suelo fértil para cultivar y recoger el fruto, de nuestro pasado grecolatino aprendamos de Ceres y nunca consintamos que Proserpina desaparezca bajo el Hades o bajo el agua y así evitemos convertirnos en una nueva Atlántida.

Acerca de Dpto. de Redacción Navalmoral y Comarca 1682 Articles
Toda la actualidad de Navalmoral de la Mata y Comarca. Síguenos y no te pierdas nada.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*