Discurso de investidura pronunciado por Miguel Á. Morales como presidente de la Diputación de Cáceres

Discurso de Miguel Á, Morales como Presidente de la Diputación Provincial de Cáceres.

Saludos autoridades.

Gracias a los compañeros y compañeras que depositaron en mi la confianza para ser nombrado Presidente de la Diputación de Cáceres, gracias al apoyo de mi secretario general y presidente Guillermo Fernández Vara y gracias a mi familia, a mi mujer y a mis hijos. Es un enorme orgullo y una enorme responsabilidad la que asumo hoy, y lo hago con el profundo compromiso de trabajar por y para nuestra provincia, que es lo mismo que decir por y para todos los cacereños, por todas las cacereñas.

En estos tiempos que vivimos, la vida pública parece como una aceptación lánguida y perversa de una suma de no verdades y YO vengo a proponer todo lo contrario. Creo que la verdad debe ser un imperativo moral, nunca una opción. Aspiro, en consecuencia, a que los tiempos en los que decimos y hacemos edifiquen un compromiso inalienable con la ciudadanía, principio y fin de todas nuestras acciones políticas. Ciudadanía que vive en nuestra provincia, ciudadanía sin distinciones, sin diferencias, en igualdad de condiciones.

Por tanto, vengo a ofrecer la verdad, la mía, la nuestra, la que sentimos y por la que estamos dispuestos a luchar, una verdad compuesta por valores humanos que han trazado cada uno de nuestros actos y que quiero reivindicar como la forma de ser, decir y actuar del Equipo de Gobierno que lideraré en la Diputación provincial de Cáceres. Principios, repito, cuya bandera es, lisa y llanamente, la igualdad. Igualdad entre municipios, igualdad entre ciudadanos.

Así pues, huiré como he huido toda la vida, de asumir o contextualizar las falsedades en nombre de estrategias que contaminen la más noble de las labores que me ha tocado en la vida: el servicio público. Como huiré de la prepotencia que alimenta grietas entre personas y pueblos, una prepotencia que asume la violencia verbal como parte de un juego perverso que debemos desterrar de la vida pública. Somos ejemplo, en tanto y en cuanto ocupamos puestos de referencia. Está en nosotras, está en nosotros ser también paradigmas de una política decente, humanista y verdadera.

Ninguna persona, por más extraordinaria y brillante que sea, es capaz de superar los retos más importantes de su vida si no tiene un equipo a su lado que lo sostenga, lo acompañe, lo critique y le obligue a pensar siempre en ir más allá de cualquier frontera, de cualquier dificultad. Una persona sola no es nada, yo solo no soy nada. Soy, por tanto, un hombre común, una mera herramienta de una cosmovisión colectiva, de una forma de entender la vida y las relaciones humanas, amo a mi tierra, soy un hombre que forma parte de un proyecto colectivo, que huye de extravagancias, de ocurrencias y de narcisismos. Un hombre común que tiene grabado a fuego aquello de que primero la provincia y por último uno mismo. Un hombre común, un ciudadano de la provincia de Cáceres que luchará por una provincia que siga caminando, decididamente hacia un futuro que ya hemos imaginado porque, recordemos, nada ocurrirá mañana si no lo pensamos hoy. Planificar para poder soñar, para ser más y mejores, para marcar un destino que, ahora, escribimos nosotros y nosotras, mujeres y hombres que darán, desde esta casa, su talento y, sobre todo, su capacidad de trabajo para que nuestro proyecto coral apuntale, aún más, todo lo bueno que hemos sido capaces de hacer en estos años.

Es un orgullo, un honor, una emoción indescriptible, porque los sentimientos son esa parte del alma que no tienen significantes posibles, estar hoy aquí, en la casa del municipalismo y de cada uno de los ciudadanos y ciudadanas de esta provincia. Y también es un honor porque, como repetimos siempre, no hay nada más parecido al alma que la memoria, una memoria en sentido histórico sí, pero también personal. Y en ese dolor sostenido en el tiempo que es la pérdida, se nos presenta nuestra querida Charo Cordero, una mujer buena en el buen sentido de la palabra buena, un paradigma de mujer rural luchadora que encarnó eso que llevamos grabado a sangre y fuego: luchar y sostener políticas que favorezcan la dinámica social ascendente, la fortaleza de quienes se superan y avanzan como individuos apoyados en la construcción de una sociedad más justa, de una sociedad que genere riqueza y equilibrio en su repartición, un edificio social que no favorezca la concentración de todo en unos pocos, sino que potencie la concentración de la riqueza en toda la sociedad. La construcción de consensos, el respeto a los matices y las visiones de quienes no piensan como uno, son claves para construir provincia.

Quiero agradecer a Carlos Carlos, quien tuvo la nada sencilla labor de coger el mando cuando Charo nos dejó. Y fue capaz de traernos hasta aquí con dedicación y humildad, con decisión y solvencia. Gracias a Carlos y al equipo de diputadas y diputados que te acompañó.

Sería imperdonable olvidar, hoy, a las y los responsables de un trabajo que posibilita edificar, cada día, un modelo rural ejemplar, a pesar de las adversidades. Por ello, mi admiración y agradecimiento a las y los trabajadores de esta casa. Son, simplemente, imprescindibles. Desde aquí quiero agradecer a todas y todos, su esfuerzo, su protagonismo activo para construir provincia y decirles que continuarán siendo la parte más importante de nuestro empeño por mejorar el funcionamiento de esta administración.

Funcionamiento de una administración que no siempre es conocido por la sociedad. Es justo decir que sin la Diputación provincial de Cáceres no hay opción alguna de modelo rural sólido y de futuro. Por tanto, es necesario enseñar para qué estamos y para quién trabajamos y para ello lanzaremos una campaña de información y conocimiento, pueblo a pueblo, escuela a escuela, facultad a facultad, de lo que somos capaces de hacer por el crecimiento de esta provincia.

Quiero referirme al corazón de nuestra provincia de Cáceres. A quienes con entrega dan todo por sus vecinos y vecinas, a quienes dan la cara cada día sabiendo que su gente, la de sus pueblos, la de sus barrios, merecen todo y más. Qué seríamos sin los concejales y concejalas, sin los alcaldes y alcaldesas que encarnan lo más noble de la Política con mayúsculas que no es otra cosa que el municipalismo.

Aquí me quiero detener, brevemente, y compartir una reflexión con ustedes. Tenemos la obligación, como Diputación provincial de Cáceres, de proteger a nuestros regidores que, en muchos casos están atados de pies y manos por una burocracia asfixiante y que, además en ocasiones reciben el castigo de la interpretación de la Ley, un castigo inmerecido e injusto. Montesquieu, argumentaba que “una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa”.

Así pues, no podemos permitir que alcaldes y alcaldesas que dan todo por sus vecinos y vecinas, sean apartados de la vida política por no estar protegidos ante vicisitudes que se les presentan y deben resolver, en muchas ocasiones sin ser de su competencia, por el bien de sus pueblos. Desde aquí, mi compromiso y reconocimiento a Félix Díaz Ramos, José Antonio Recio, José Antonio Moreno, Na- talio Núñez, y María Fé Plata Herrero. Si la política no tiene un marco jurídico para actuar con seguridad, acaba por convertirse en mera administración de fondos, en tecnocracia desprovista de humanidad, en ejercicio contable sin rostro ni vida. Y la política, tal y como la entiendo yo, es la capacidad de acción para imaginar, buscar y encontrar el bien común.

Queremos un proyecto provincial fuerte, sin grietas y sin dudas estériles, para que la Diputación provincial de Cáceres garantice el desarrollo equitativo de nuestros pueblos, para ello debemos anteponer SIEMPRE los intereses del territorio a los sectarios y partidistas. Porque anteponer SIEMPRE los intereses del territorio es poner a las personas en el primer plano de nuestras decisiones.


Conocer cada metro del territorio, ser capaces de descifrar las pequeñas diferencias y actuar para consolidar el crecimiento global sin ignorar las particularidades de cada pueblo, de cada comarca, va a ser el empeño del equipo de Gobierno, en definitiva, se trata de minimizar nuestras debilidades y de maximizar nuestras fortalezas, en este contexto digitalizar cada centímetro de la provincia y favorecer todo tipo de conexiones es imprescindible para continuar avanzando.

Potenciaremos la participación social de entidades públicas y privadas, en un espacio consultivo para el debate constructivo y el diálogo permanente, que se convertirá en un instrumento de democracia participativa que asesore y oriente las políticas de la Diputación en los retos que la provincia tiene por delante.

Defenderemos la necesidad de un proyecto regional que se llama Extremadura, pero poniendo en valor y defendiendo hasta la extenuación, las necesidades de nuestra provincia. Somos parte sustancial de la identidad regional, pero no solo. Nuestro aporte, nuestras peculiaridades, nuestras riquezas, son una parte esencial de España y, como tal, debemos reivindicarnos sin complejos ante quienes se creen dueños de una patria que, desde nuestra óptica, se construye con más empresas, con más hospitales, con más infraestructuras, con más escuelas. Una patria que se construye desde la igualdad.

Nuestra fortaleza como provincia se construye a partir de realidades comarcales que deben aunar sus activos empresariales y naturales para mostrarnos ante el mundo como lo que somos y podemos ser. Sectores económicos emergentes, harán de nuestra provincia un ejemplo de crecimiento y de proyectos de vida. Desde la Diputación provincial de Cáceres atenderemos cada peculiaridad, cada proyecto y cada necesidad que contribuya al crecimiento de nuestras comarcas, junto a grupos de acción local y mancomunidades. Sierra de Gata, Hurdes, Trasierra Tierras de Granadilla, Ambroz, Valle del Jerte, La Vera, Campo Arañuelo, Riveros del Tajo, Monfragüe, Valle del Alagón, Tajo Salor, Sierra de San Pedro, Sierra de Montánchez, Miajadas Trujillo, Villuercas Ibores Jara, la realidad de una provincia la nuestra con un futuro aún mejor que el presente.

El día que construyamos más guarderías que residencias, ése y sólo ese día, nos podremos sentir satisfechos porque habremos cambiado, para siempre, el destino de nuestros pueblos.

La provincia de Cáceres es tierra Rayana y potenciar y fomentar las alianzas para el crecimiento entre ambos lados de la Raya es labor imprescindible, estrecharemos en tiempo y espacio, nuestra relación con las Cámaras municipales del país hermano y vecino con las que debemos trabajar conjuntamente para evidenciar el progreso y la riqueza a ambos lados de una frontera política, pero no humana. El puente que unirá Portugal con España, a través de Cedillo es un ejemplo claro del trabajo que debemos realizar para unirnos en beneficio de la ciudadanía.

Impulsaremos proyectos y acciones que contribuyan al desarrollo sostenible y a mejorar la vida de la ciudadanía global allí donde podamos llegar a través de la Cooperación al Desarrollo. Nuestro compromiso decidido con FELCODE y con la hoja de ruta marcada por la Agenda 2030.

En Los Heraldos Negros, el poeta peruano César Vallejo escribió: «Hay golpes en la vida, tan fuertes…iYo no sé! / Golpes como del odio de Dios…»

En la vida, casi siempre, resistir es vencer. Como sociedad fuimos capaces de sobrevivir a esos heraldos cuyos golpes fueron, primero una pandemia, y luego una guerra. Una pandemia que demostró que un sistema sanitario público es esencial para garantizar la vida de las personas y que puso en primer plano a los alcaldes y alcaldesas de esta provincia que se enfrentaron y vencieron a un virus que los podía matar y aun así siguieron adelante construyendo provincia. Resistimos y vencimos gracias a la decisión de hombres y mujeres que mientras salvaban vidas y servían a sus paisanos, continuaban imaginando obras para sus pueblos.

Veremos qué nos deparará el futuro, un futuro que nos encontrará listos para contribuir a la convivencia, dispuestos al diálogo y al los consensos amplios, siempre y cuando repercutan en la mejora de la vida ciudadana. Nos encontrarán enfrente quienes apuesten por el odio, por las falsedades, por la coacción como arma política.

Y aquí me quiero detener un momento, porque vivimos tiempos de búsquedas reaccionarias a partir de postulados que nos retrotraen a épocas que pensábamos superadas. Esta casa defenderá ante todo y ante todos, la igualdad entre personas como móvil de todas sus políticas, de todas sus acciones. No asumiremos ningún tipo de sectarismo y combatiremos cada ataque a un modelo de sociedad que es innegociable.Plurales, iguales y respetuosos con todas las manifestaciones vitales dentro del Estado de Derecho. Así continuaremos siendo.

Nos encontrarán resistiendo ante cualquier ataque a la libertad de las mujeres, a la libertad para amar, a la libertad para formar la familia que el amor disponga. Nuestra línea roja es, ni más ni menos, que el derecho supremo a la libertad. Somos militantes decididos de la convivencia.

No quiero dejar pasar la oportunidad para, desde aquí, recordar lo que significa Conchita Viera para la construcción de la dignidad y la memoria. Desde mi punto de vista, una de las búsquedas que más orgullo nos debe despertar, es la de la justicia y la reparación, porque le dan sentido al servicio público. Porque recuperar, restaurar y concebir la vida desde la justicia, nos ayuda a cerrar heridas. La verdad libera, la verdad es neutral, la verdad no es ni más ni menos que la única opción que tenemos ante las injusticias de la historia, ante la deshumanización de hechos que, en el caso de Conchita y de muchos españoles marcaron su vida y la de su familia.

Para terminar, los cinéfilos recordarán el discurso final de Charles Chaplin en el El Gran Dictador. Allí, el genio inglés, expuso: “tenemos el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura. En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad». Permitidme la soberbia, pero esa será nuestra forma de actuar en esta maravillosa casa llena de honores y esperanza. MUCHAS GRACIAS.

Acerca de Dpto. de Redacción Navalmoral y Comarca 2791 Articles
Toda la actualidad de Navalmoral de la Mata y Comarca. Síguenos y no te pierdas nada.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*